A medida que el tiempo se vuelve más frío, los consumidores deben estar conscientes de un asesino invisible que puede filtrarse a su hogar, causando lesiones graves o la muerte. En Benton Harbor, Michigan, tres miembros de una familia fueron hospitalizados por envenenamiento de monóxido de carbono causado por el mal funcionamiento de una caldera o un calentador de agua a gas. En Salt Lake City, Utah, un hombre fue hospitalizado por envenenamiento de monóxido de carbono después que la caldera en su condominio funcionó incorrectamente. Estos incidentes no son noticias viejas; ocurrieron tan sólo el mes pasado.
Para ayudar a prevenir los envenenamientos por monóxido de carbono (CO), la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumidor de los Estados Unidos (CPSC) recomienda a los consumidores realizar una inspección profesional de todos los sistemas de calefacción que queman combustible, incluyendo calderas, hogares, calentadores de agua, calentadores de ambiente, chimeneas, conductos de humo y hornos.
“Cada año, el envenenamiento por CO causado por los sistemas de calefacción, calentadores de agua y hornos, mata a unas 80 personas en Estados Unidos", dijo Hal Stratton, el presidente de la CPSC. "Muchas de estas tragedias se pueden prevenir realizando una inspección profesional anual a estos aparatos para ver si funcionan adecuadamente o existe un escape de monóxido de carbono".
El monóxido de carbono es un gas incoloro e inodoro que se puede producir al quemar combustibles como el gas natural, propano, aceite, kerosén, carbón, o madera. Los aparatos a combustible instalados y funcionando debidamente representan peligros de monóxido de carbono mínimos. Sin embargo, bajo ciertas condiciones, todos los aparatos que queman combustible pueden dejar escapar niveles mortales de CO en el hogar. Los síntomas iniciales del envenenamiento por CO son similares a la gripe (pero sin la fiebre) e incluyen dolores de cabeza, fatiga, falta de aliento, náusea y mareo. La exposición a altos niveles de CO puede causar la muerte.
La CPSC recomienda que la inspección profesional anual incluya la inspección de las chimeneas, conductos de humo y rejillas de ventilación para ver si existen escapes, obstrucción por escombros, y para asegurar que no estén flojos o desconectados. Los pájaros, otros animales e insectos pueden construir sus nidos en los conductos de humo durante la primavera y el verano, creando obstrucciones que producen un escape de gas mortal que entra en su hogar.
Además, el inspector debe revisar los dispositivos para determinar si existen escapes de gas y ventilación adecuada. Suficiente aire fresco es importante porque ayuda a llevar los contaminantes arriba de la chimenea y conductos de humo. También, el aire fresco es necesario para completar la combustión de cualquier combustible. Nunca bloquee los orificios de aire de ventilación e inspeccione el filtro del dispositivo para asegurar que esté limpio. Asegúrese que el aparato esté funcionando con el combustible con el que está diseñado para su uso. La conversión de un dispositivo para que queme propano requiere el conocimiento de un profesional para realizar la modificación.
“La CPSC recomienda que cada hogar cuente con un detector de CO en el pasillo cerca de los dormitorios", dijo Stratton. "Un detector de CO puede despertarlo y darle tiempo para salvar a su familia". El detector de CO debe satisfacer uno de los siguientes estándares: La Asociación de Estándares Canadiense 6.19-01, 2001; Underwriters Laboratories Inc. 2034, Segunda Edición, Octubre de 1998; o los Servicios de Aprobación Internacional 6-96, Segunda Edición, 1 de junio de 1998. (Canadian Standards Association 6.19-01, 2001; Underwriters Laboratories Inc. 2034, Second Edition, October 1998; or the International Approval Services 6-96, Second Edition, June 1, 1998). Inspeccione las pilas mensualmente y reemplácelas anualmente.
CPSC trabajó con la industria de calderas y calentadores de agua, y los fabricantes de tubos de ventilación plásticos de alta temperatura (HTPV) en la realización de un programa para retirar del mercado tubos de ventilación. El propósito del programa es reemplazar, gratuitamente, unos 250,000 sistemas de ventilación HTPV pegados a las calderas de gas o propano y calentadores en los hogares. Los tubos de HTPV pueden agrietarse o separarse en las coyunturas y dejar escapar CO. Los consumidores deben llamar a la Línea informativa sobre el retiro del tubo HTPV, en forma gratuita, (800) 758-3688, entre las 7:00 a.m. y las 11:00 p.m. ET (tiempo del este de Estados Unidos), siete días a la semana, para verificar si los sistemas de ventilación de sus dispositivos son parte de este programa.
El personal de CPSC continúa trabajando con la industria y otras partes interesadas para desarrollar nuevas tecnologías que abordan los peligros del envenenamiento por CO y el fuego. Los resultados incluyen un estándar voluntario para calderas que incluye requisitos para los dispositivos de apague en los sistemas de ventilación en caso de obstrucción para proteger contra el bloqueo de chimeneas y tubos de fogones, y requisitos para la calefacción del tubo para prevenir la separación de un tubo de ventilación de la caldera. Ambas condiciones podrían producir el envenenamiento por CO. A pesar de las mejorías en las calderas modernas, no protegen contra todas las condiciones que pueden exponer a las personas al CO. Toda caldera a gas fabricada desde 1987 cuenta con una tecnología de protección que previene que las llamas se esparzan fuera de la cámara de combustión del horno y se produzca un incendio.
Los consumidores nunca deben utilizar generadores de electricidad a gasolina o parrillas de carbón o leña dentro de la casa o en garajes adyacentes al hogar dado el riesgo de envenenamiento por CO: el abrir puertas y ventanas o poner a funcionar un ventilador no puede suministrar una ventilación adecuada y puede ser mortal. Utilice un generador portátil en exteriores al aire libre, en un área seca alejada de puertas, ventanas y salidas de ventilación que pudiesen permitir el ingreso del CO. Aún con un detector de CO, NUNCA utilice un generador de electricidad a gasolina o una parrilla de carbón o leña dentro de su hogar.
Acerca de la CPSC
La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU. (U.S. Consumer Product Safety Commission, CPSC) se encarga de proteger al público contra riesgos irrazonables de lesión asociados al uso de miles de tipos de productos del consumidor. El costo nacional de las muertes, las lesiones y el daño a la propiedad por incidentes con productos del consumidor excede $1 billón de dólares al año. Desde su creación hace más de 50 años, la CPSC trabaja en garantizar la seguridad de los productos del consumidor, lo que ha contribuido a una disminución en el índice de lesiones vinculadas a dichos productos.
La ley federal prohíbe a cualquier persona vender productos sujetos a un retiro del mercado ordenado por la comisión o a un retiro del mercado llevado a cabo en consulta con la CPSC
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