Peligro en el hogar: la CPSC alerta sobre niños que mueren ahogados en bañeras, baldes y asientos para bañeras Se calcularon más de 400 muertes en un período de cinco años

septiembre 27, 2012
Comunicado número: 12-284

El peligro de que los niños pequeños mueran ahogados en o alrededor del hogar está siempre presente. El ahogamiento es la principal causa de muerte accidental entre niños de 1 a 4 años; y sólo se necesitan unas pocas pulgadas de agua para que un niño pequeño se ahogue. La U.S. Consumer Product Safety Commission (Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU., CPSC, por sus siglas en inglés) insta a padres y cuidadores de niños a buscar riesgos de ahogamiento y a protegerse contra ellos, dentro de los hogares y en sus alrededores.

Un nuevo informe de la CPSC sobre ahogamientos en el hogar e inmersiones no fatales (pdf) en productos tales como bañeras, baldes, asientos para bañeras, inodoros y equipamientos para jardín indica que, entre 2006 y 2010, hubo 684 incidentes que involucraron niños menores de cinco años. Esta cifra incluye 434 fatalidades (un promedio de 87 por año), 233 lesiones y 17 incidentes sin conocimiento de lesiones.

El 82 por ciento de las víctimas eran menores de dos años y el 81 por ciento de los incidentes involucró bañeras o productos relacionados con el baño. Luego de las piscinas, las bañeras ocupan el segundo lugar donde mueren ahogados niños pequeños. El análisis de la CPSC de las fatalidades encontró que el 92 por ciento de los casos ocurrió en entornos residenciales.

"Se están ahogando demasiados niños", dijo la presidenta de la CPSC, Inez Tenenbaum. "Al igual que con las piscinas, insto a padres y a cuidadores de niños a que protejan sus hogares a prueba de niños, y a que supervisen constantemente a los niños pequeños cuando estén cerca de bañeras, asientos para bañeras y baldes. Tomar medidas de seguridad adicionales en el hogar puede ayudar a evitar una muerte trágica por ahogamiento".

De las fatalidades reportadas, el 28 por ciento involucró un lapso en la supervisión, como un padre o cuidador del niño que salió fuera del baño mientras el pequeño estaba en la bañera para contestar el teléfono o la puerta, o para buscar una toalla; en el 23 por ciento, el niño fue dejado con otro niño, generalmente mayor; en el 10 por ciento, se encontró al niño en un producto fuera del hogar, como equipamiento de decoración para jardín o un balde; y otro 3 por ciento fue encontrado dentro del hogar en un balde/recipiente o cesto de basura que se estaba usando para limpiar.

Entre los consejos de seguridad de la CPSC para prevenir el ahogamiento, se encuentran:

  • Nunca deje solos a niños pequeños cerca de ningún tipo de agua ni bañera ni recipiente con líquido. Los niños pequeños pueden ahogarse incluso en pequeñas cantidades de líquido.
  • Siempre mantenga a un niño al alcance de la mano cuando esté en una bañera. Si debe alejarse, llévese al niño consigo.
  • No deje a un bebé ni a un niño pequeño en una bañera bajo la supervisión de otro niño.
  • Nunca deje desatendido un balde que contenga aunque sea una pequeña cantidad de líquido. Los niños que empiezan a caminar son más pesados en la parte superior y pueden caerse de cabeza en baldes y morir ahogados. Tras usar un balde, siempre vacíelo y guárdelo fuera del alcance de los niños pequeños. No deje baldes afuera, donde puedan juntar agua de lluvia.
  • Considere colocar seguros en las tapas de inodoro, en caso de que un niño pequeño deambule y entre al baño.
  • Aprenda a administrar resucitación cardiopulmonar o CPR (por sus siglas en inglés). Puede ser la salvación cuando los segundos cuentan.


Imagen de un niño pequeño en una bañera             
Imagen de un balde grande con su tapa