La CPSC demanda a Zen Magnets por peligrosas esferas magnéticas de alto poder La acción legal fue motivada por la continuación de daño en niños tras la ingestión de imanes

agosto 07, 2012
Comunicado número: 12-243

En un esfuerzo por prevenir que los niños sufran más daños, el personal de la U.S. Consumer Product Safety Commission (Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU., CPSC) presentó hoy una queja administrativa contra Zen Magnets LLC, de Denver, Colorado, alegando que sus productos tienen defectos en el diseño, el empaquetado, las advertencias y las instrucciones, lo que representa un riesgo considerable de lesión al público.

La Comisión votó 3-1 a favor de aprobar la presentación de la queja que busca, entre otras cosas, una orden para que la empresa deje de vender el producto Rare Earth Magnet Balls (esferas magnéticas de metales raros) de Zen Magnets™, notifique al público del defecto y ofrezca a los consumidores un rembolso completo.

Once fabricantes y/o importadores de juegos de pequeños imanes individuales de alto poder, todos hechos en China, han acordado voluntariamente atender las peticiones del personal de la CPSC y detener la fabricación, importación, distribución y venta de sus productos magnéticos. Zen Magnets y Maxfield & Oberton (importador de Buckyballs® y Buckycubes™) son las únicas compañías que, a la fecha, rehúsan atender las peticiones.

El producto Zen Magnets consiste de esferas magnéticas de metales raros, de alto poder, cromadas, de aproximadamente 5 milímetros de diámetro, hechas en China y vendidas en línea en juegos de 72, 216 y 1,728.

La queja explica que cuando se tragan dos o más imanes, éstos pueden pellizcar o bloquear las paredes intestinales u otros tejidos digestivos entre sí y tener consecuencias delicadas y de largo plazo en la salud. Los imanes que se atraen a través de los intestinos pueden causar lesiones progresivas de los tejidos. Estas condiciones pueden derivar en infecciones, envenenamiento de la sangre y posiblemente la muerte. Es posible que los profesionales de la medicina no estén al tanto de los riesgos que implica la ingestión y la consecuente necesidad de una intervención médica inmediata en esos casos, lo que causa un empeoramiento de las lesiones internas que ponen en riesgo la vida.

La queja alega que la Comisión ha recibido informes de pre-adolescentes y adolescentes que usan productos similares para imitar aretes en la lengua, los labios o las mejillas, lo que ha causado incidentes en los que el producto se inhala o traga accidentalmente.

La queja alega que en 2009 y 2010 la empresa publicitó y comercializó el producto como "es divertido jugar con" potentes imanes de metales raros que "lucen bien en la gente linda". Además, alega que en octubre de 2011 el personal notificó a la empresa que el producto no cumplía con la norma federal para juguetes, la ASTM Standard F963-08. La norma requiere que esos imanes no se comercialicen para niños menores de 14 años.

La queja también alega que la empresa incluyó un pequeño trozo de papel en algunos de los modelos en el que se leía:

"Advertencia: NO SE TRAGUE LOS IMANES. ¿Cuál es la edad mínima para jugar con ellos? Quién sabe. 14 años en EE.UU. si se trata de un juguete con imanes de alto poder, a menos que no sea un juguete, en cuyo caso no hay límite de edad pero, si se trata de divertidos imanes esféricos (sic), ¿no son juguetes? A menos que se trate de un "kit científico", entonces la recomendación gubernamental es de 8 años o más. Pero, en serio, es cualquier edad a la que una persona deja de tragarse cosas que no sean comida".

En 2011, Zen Magnets empezó a publicitar su producto como "kit de ciencia magnética". Si bien el empaque advierte que "los imanes potentes pueden causar bloqueo intestinal mortal" y aconseja "mantener lejos de niños y mascotas que no comprenden estos riesgos", también advierte a los consumidores de "incluir tragarse los imanes en la lista de lo que no debe hacerse en la misma categoría de no respirar agua, no tomar veneno y no arrojarse al tráfico".

La queja explica que recientemente la empresa publicó en su sitio web que "la CPSC recomienda una edad mínima de 14 años".

El personal de la Comisión alega en la queja que la advertencia y el etiquetado del producto Zen Magnets tienen defectos pues no transmiten de manera efectiva el riesgo vinculado a la ingestión del producto. Además, la queja alega que el diseño y el empaquetado del producto también tienen defectos al no evitar que los niños tengan acceso al producto y no permiten a los padres o cuidadores saber de inmediato cuando falta un imán y éste pudiera estar al alcance de un niño pequeño. La queja alega que, una vez separado del empaque, cada imán carece de advertencia para evitar la ingestión o aspiración, y el diminuto tamaño de cada imán imposibilita la adición de dicha advertencia.

El personal de la Comisión propuso la queja administrativa contra Zen Magnets después de que las discusiones con la compañía no dieron como resultado un plan de retiro voluntario que el personal de la CPSC considerara adecuado. El personal de la CPSC busca que los remedios planteados en la queja prevengan futuros incidentes y lesiones en niños.

Foto del juego de imanes