CPSC Advierte Sobre Peligros de Calderas, Calefactores Portátiles y Chimeneas Agencia Federal Insta a Inspección Anual, Instalación de Detectores de Humo y de CO

diciembre 14, 2005
Comunicado número: 06-053

Si las proyecciones llegan a ser exactas, este invierno la calefacción residencial costará a los consumidores 25.7 por ciento más que el año pasado, según el Departamento de Energía de EE.UU. Se espera que los más perjudicados sean los consumidores de gas natural y de combustible de calefacción. Y mientras los estadounidenses comienzan a recibir sus facturas por la calefacción y comienzan a considerar alternativas para calentar su hogar, la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de EE.UU. (CPSC según siglas del inglés) les advierte sobre los peligros que presentan las fuentes alternas de calefacción y les recuerda que deben seguir las debidas precauciones en su esfuerzo por mantener el hogar caliente.

"Con el precio del combustible de calefacción alto, es de esperar que los consumidores estén buscando calefactores portátiles como formas suplementarias de calentar su hogar", observó el presidente de la CPSC Hal Stratton. "Si siguen las recomendaciones de la CPSC para todos los tipos de sistemas de calefacción, e instalan detectores de humo y de monóxido de carbono, pueden mantener a su familia segura este invierno".

Los dos peligros que más preocupan a la CPSC son los incendios y el envenenamiento con el monóxido de carbono. La CPSC recomienda a los consumidores que un profesional les inspeccione todos los sistemas de calefacción que funcionan con combustible, como son las calderas, las chimeneas y sus conductos, las estufas de madera, los calentadores de agua, los tiros de humo y los respiraderos.

Del año 1999 al 2002, se produjeron anualmente unos 9,900 incendios residenciales y aproximadamente 190 muertes a causa de los calefactores portátiles.

Además de estos incendios y muertes ocasionados por los calefactores portátiles, hubo 20,600 incendios y unas 40 muertes relacionadas con las chimeneas y las fogatas en las chimeneas. Atribuidas a la calefacción central, las cifras anuales fueron de 5,800 fuegos y 20 muertes. También un promedio anual de aproximadamente 85 personas murieron envenenadas con monóxido de carbono debido a los sistemas de calefacción, las estufas, los hornos y calentadores de agua.

Los calefactores portátiles pueden causar incendio si se colocan muy cerca de los materiales inflamables como son las cortinas, los muebles y las ropas de cama. Las chimeneas pueden causar fuego si están rajadas, obstruidas o tienen una capa de creosota, o si las chispas y brasas tienen contacto con los materiales inflamables. Los aparatos que funcionan con combustible pueden despedir monóxido de carbono si no están debidamente instalados, no reciben el servicio adecuado, tienen sistemas de ventilación defectuosos u obstruidos, o son usados indebidamente.

Consejos para el uso de los calefactores portátiles:

 

  • Ponga estos calefactores en una superficie nivelada, sólida y no inflamable (como un piso de lozas), no en alfombras o tapetes o cerca de ropa de cama o cortinas. Mantenga el calefactor al menos a tres pies de la ropa de cama, las cortinas, los muebles y otros materiales inflamables. Mantenga a los niños y las mascotas a distancia de estos calefactores.

     

  • Para prevenir un incendio, NUNCA deje un calefactor portátil encendido cuando vaya a dormir o lo coloque cerca de una persona que duerme. Apague el calefactor portátil antes de ausentarse.

     

  • Use un calefactor portátil que haya sido probado según las normas de seguridad más recientes y esté certificado por un laboratorio de pruebas de reputación nacional. Estos calefactores tienen los mecanismos y materiales de seguridad más actuales; los calefactores antiguos pudieran no seguir estas normas de seguridad. Un calefactor de gas ajustado a las normas actuales de seguridad se apagará si el nivel de oxígeno desciende demasiado.

     

  • Cerciórese de que su calefactor sea el correcto para su hogar. Un calefactor muy grande puede reducir el nivel de oxígeno, lo que causa que se produzca un exceso de monóxido de carbono. Mantenga una ventana abierta al menos una pulgada de manera que haya ventilación en la casa. Esto ayuda a evitar que se acumulen los contaminantes y contribuye a tener una combustión adecuada.

     

  • Siga las instrucciones del fabricante para que haya suficiente aire de combustión y se evite el monóxido de carbono.

     

  • Procure que le inspeccionen anualmente los calefactores portátiles de gas y queroseno para que funcionen como es debido.

     

  • No encienda la cocina o el horno de cocinar con el objetivo de calentar su hogar porque pudieran recalentarse o producir exceso de monóxido de carbono.

     

  • Sepa que las viviendas fabricadas requieren un equipo de calefacción especialmente diseñado.

     

  • No use calefactores portátiles de gas sin ventilación donde los códigos locales lo prohíban.

     

  • Tenga un detector de humo con baterías cargadas en cada nivel de la casa, en cada dormitorio o recámara, y fuera de los dormitorios pero en cada sección de la casa donde se duerma. Además, tenga un detector de monóxido de carbono fuera de los dormitorios pero en cada sección donde se duerma.

Consejos de seguridad para las chimeneas:

 

  • Procure que le inspeccionen el tiro y el horno de la chimenea antes que comience el frío para detectar rajaduras y obstrucciones por la creosota o basura acumulada.

     

  • Abra el registro de la chimenea antes de encenderla y manténgalo abierto hasta que se enfríen las cenizas. Nunca cierre el registro o se vaya a dormir si las cenizas están aún calientes. Con el registro abierto se puede prevenir la acumulación de gases venenosos dentro de la casa.

     

  • Nunca use gasolina, encendedor de carbón y otro combustible para avivar un fuego o reencenderlo porque los vapores pueden explotar. Nunca mantenga combustibles o materiales inflamables cerca de un fuego. Nunca almacene líquidos inflamables dentro de su hogar.

     

  • Nunca use carbón en una chimenea por el riesgo de envenenarse con el monóxido de carbono.

     

  • Mantenga una rejilla de protección o un cercado de vidrio para evitar que las chispas o brasas prendan los materiales inflamables.