Washington, D.C. - La U.S. Consumer Product Safety Commission (Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos, CPSC) insta a los consumidores a cambiar las baterías de sus alarmas de humo y monóxido de carbono (CO) este fin de semana.
"Al cambiar los relojes este fin de semana al Horario de Invierno, recuerden cambiar las baterías de las alarmas de humo y monóxido de carbono", dijo Inez Tenembaum, presidenta de la CPSC. "Las baterías nuevas son esenciales para mantener en funcionamiento las alarmas y protegerlo a usted y a su familia".
El Horario de Verano concluye el domingo 4 de noviembre del 2012.
Alrededor de dos terceras partes de las muertes por incendios ocurren en viviendas sin alarma de humo o alarmas de humo que no funcionan. La CPSC también recomienda que los consumidores prueben sus alarmas una vez al mes y coloquen alarmas detectoras de humo en cada nivel de la vivienda, fuera de las áreas de dormir y dentro de cada habitación.
Los departamentos de bomberos respondieron a más de 366,700 incendios residenciales en todo el país que resultaron en más de 2,300 muertes y más de 12,500 lesiones, y $7,090 millones en pérdidas materiales promedio al año entre el 2008 y el 2010.
Las alarmas de monóxido de carbono son igualmente importantes y deben instalarse en cada nivel de la casa y fuera de las áreas de dormir. Las alarmas de monóxido de carbono no deben instalarse en áticos o sótanos a menos que estén destinadas como áreas para dormir. Hay disponibles combinaciones de alarmas de humo y monóxido de carbono.
El monóxido de carbono es un gas inodoro, incoloro y venenoso que los consumidores no pueden ver u oler. Entre el 2006 y el 2008 hubo un promedio de 183 muertes anuales no intencionales por intoxicación con monóxido de carbono en casos donde no hubo incendios. Para protegerse contra la intoxicación por monóxido de carbono, programe una inspección profesional anual de todos los equipos domésticos que quemen combustible, como calderas y chimeneas. Mantenga los generadores portátiles afuera, lejos de la vivienda, cuando estén en uso.
La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU. (U.S. Consumer Product Safety Commission, CPSC) está encargada de proteger al público contra riesgos irrazonables de lesión o muerte asociados al uso de miles de tipos de productos de consumo bajo la jurisdicción de la institución. Muertes, lesiones y daños a la propiedad asociados a incidentes con productos de consumo le cuestan al país más de $900,000 millones anualmente. La CPSC está comprometida con proteger a los consumidores y las familias contra los productos que presenten un peligro de incendio, eléctrico, químico o mecánico. Los esfuerzos de la CPSC para asegurar que los productos de consumo —tales como juguetes, cunas, herramientas eléctricas, encendedores de cigarrillos y productos químicos para uso doméstico— sean seguros, contribuyeron a la disminución en el índice de muertes y lesiones relacionadas con productos de consumo en los últimos 30 años.
La ley federal prohíbe que cualquier persona venda productos sujetos a un retiro del mercado anunciado públicamente y llevado a cabo por el fabricante; o a una orden de la Comisión obligatoria.
Para reportar un producto peligroso o una lesión relacionada con un producto, visite SaferProducts.gov (en inglés) o llame a la línea de información de la CPSC al (800) 638-2772 o al teletipo (800) 638-8270 para discapacitados auditivos. Los consumidores pueden obtener información sobre noticias y retiros en www.cpsc.gov/espanol, vía Twitter @OnSafety o suscribiéndose para recibir los boletines electrónicos gratuitos de la CPSC.