Escapando del asesino invisible: Nueva investigación de la CPSC demuestra tecnología que puede reducir considerablemente el venenoso monóxido de carbono procedente de un generador

septiembre 14, 2012
Comunicado número: 12-278

Un nuevo estudio dado a conocer hoy por la U.S. Consumer Product Safety Commission (Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos, CPSC) demuestra que la tecnología fácilmente disponible puede reducir espectacularmente las tasas de emisión del mortal monóxido de carbono (CO) procedente de ciertos generadores portátiles con motor a gasolina comunes. La tecnología puede brindar tiempo crítico adicional para que los consumidores reconozcan el mortal peligro de envenenamiento por monóxido de carbono y escapen del mismo. Con la adaptación de la tecnología existente para el control de emisiones, las tasas de CO pueden reducirse hasta niveles que salvarían vidas. Como promedio, el monóxido de carbono procedente de generadores portátiles a gasolina causa la muerte de más de 70 personas cada año.

El estudio realizado por personal de la CPSC destacó un método para reducir la tasa de emisión de CO del motor del generador mediante el uso de inyección electrónica de combustible con circuito cerrado y un pequeño catalizador, la misma tecnología de control de emisiones que se usa en escúteres a motor y en motocicletas pequeñas. Esto aumentó considerablemente el tiempo de escape pronosticado, doce veces el tiempo actual, pasando de ocho minutos a 96 minutos, para una situación mortal en la cual un consumidor está en su garaje mientras su generador está funcionando en el mismo.

El estudio de la CPSC también mostró que el tiempo que escape pronosticado para aquellos consumidores dentro de la casa, y no en el garaje, fue incluso mayor. El tiempo de escape es el tiempo entre la aparición de los síntomas obvios y el momento en que se queda incapacitado.

La CPSC continúa exhortando a los consumidores a que nunca hagan funcionar sus generadores portátiles en los garajes adosados a las casas ni dentro, o siquiera cerca de, las mismas, incluyendo evitar la colocación fuera de la casa pero cerca de ventanas o conductos de ventilación. Los generadores solo deben usarse fuera y lejos de las casas. La CPSC advierte que incluso si los generadores portátiles a gasolina fueran a incorporar está tecnología, tendrían que seguirse usando en el exterior y lejos del hogar. La tecnología no hace que sean seguros para uso en interiores.

Otra importante línea de defensa contra el envenenamiento por CO es tener alarmas de CO en cada nivel de la casa y fuera de las áreas para dormir. Según los datos de alarmas disponibles, el 93 por ciento de las muertes relacionadas con CO involucrando generadores ocurrió en hogares sin alarmas para CO. De forma muy similar a como las alarmas de humo están diseñadas para alertar a los consumidores acerca de humo o incendio, las alarmas de CO están diseñadas para alertar a los consumidores acerca de niveles peligrosos de CO y darles tiempo a salir de la casa antes de quedar incapacitados.

Las muertes involucrando generadores portátiles han estado aumentando desde 1999 cuando los generadores comenzaron a estar ampliamente a disposición de los consumidores. Durante el período de 1999 al 2011 ocurrieron al menos 755 muertes por CO involucrando generadores. Aunque todavía se está elaborando el reporte de incidentes del año 2011, el año pasado ocurrieron al menos 73 muertes por CO involucrando generadores.

Los generadores son la causa del mayor número de muertes por CO no relacionadas con incendios asociadas con productos para el consumidor. Desde 2006 hasta 2008, los generadores fueron responsables del 43 por ciento de las muertes por CO en comparación con 33 por ciento para los sistemas de calefacción, como las calderas. Las calderas históricamente habían sido responsables por la mayoría de las muertes por CO.

Los generadores son utilizados por los consumidores para mantener luces, equipos eléctricos o unidades de calefacción y enfriamiento funcionando en sus hogares durante cortes de electricidad. Si los consumidores usan un generador dentro de un hogar, garaje o cobertizo, o si lo usan en el exterior cerca de ventanas o conductos de ventilación, pueden quedar incapacitados o morir en pocos minutos porque los niveles peligrosos de CO causados por la combustión en el motor del generador se alcanzan muy rápidamente.

Con la publicación de este estudio, la CPSC está exhortando a los fabricantes a que adopten voluntariamente un estándar riguroso de emisión de CO para los motores usados en generadores portátiles alimentados por gasolina esperando que esto mejorará la seguridad y salvará vidas, tal como lo hizo la industria marina en 2005. Ese año, los fabricantes de motores de generadores marinos pequeños, adoptaron voluntariamente un estándar riguroso de emisiones de CO para abordar el peligro de envenenamiento agudo que estaba causando lesiones mortales y graves a los navegantes expuestos al escape de motores de generadores marinos.

Para este estudio, la CPSC trabajó con el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) y con la Universidad de Alabama para desarrollar y probar los generadores portátiles a gasolina.

Picture of a generator being tested in an enclosed space

Generador puesto a prueba en espacio cerrado. Fuente: NIST