Desde el 1992, la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos (CPSC por sus siglas en inglés) le ha recordado a los consumidores que inspeccionen las alarmas detectoras de humo y cambien las pilas cuando cambien la hora de los relojes, pero durante este tiempo muchas alarmas han perdido su efectividad. Este año la CPSC quiere recordarles a los consumidores que reemplacen las alarmas detectoras de humo cada diez años y las alarmas de monóxido de carbono (CO) cada cinco años.
En una encuesta telefónica nacional de hogares realizada por la CPSC, 97 por ciento de los hogares tenían al menos una alarma detectora de humo. Esta es una buena noticia, pero sin pilas frescas, las alarmas no funcionarán cuando se necesiten. Además, los sensores de las alarmas se degradarán y perderán efectividad con el paso del tiempo debido a la contaminación ambiental y a la edad del equipo.
De acuerdo con reportes de la Asociación Nacional para la Protección Contra Incendios (NFPA), en Estados Unidos en el 2005 se reportaron más de 1.6 millones de incendios. Estos incendios causaron cerca de 3,700 muertes en la población civil y 18,000 lesiones. Además, desde el 2002 hasta el 2004, la CPSC estimó un promedio anual de 166 muertes por exposición a CO que no estaban relacionadas a incendios y que fueron accidentales.
“Millones de personas en los Estados Unidos no están protegidas adecuadamente contra incendios y CO porque las pilas de sus alarmas se han gastado o la alarma es muy vieja,” dijo la Presidenta Interina de la CPSC Nancy Nord. “La alarmas no duran para siempre y las viejas necesitan ser reemplazadas.”
Los consumidores necesitan permanecer alerta contra el envenenamiento por monóxido de carbono y los incendios. La CPSC recomienda tres consejos sencillos para proteger su vida, las de sus seres queridos y su hogar:
- Asegúrese de que su hogar está protegido con alarmas detectoras de humo y alarmas detectoras de monóxido de carbono. Las alarmas que detectan tanto el humo como el monóxido de carbono están disponibles en el mercado.
- Pruebe las alarmas mensualmente para asegurarse de que funcionan.
- Una vez al año, cambie las pilas cuando cambie la hora de su reloj.
English Version
The U.S. Consumer Product Safety Commission is charged with protecting the public from unreasonable risks of injury or death associated with the use of the thousands of consumer products under the agency's jurisdiction. Deaths, injuries and property damage from consumer product incidents cost the nation more than $900 billion annually. CPSC is committed to protecting consumers and families from products that pose a fire, electrical, chemical or mechanical hazard. CPSC's work to ensure the safety of consumer products - such as toys, cribs, power tools, cigarette lighters and household chemicals - contributed to a decline in the rate of deaths and injuries associated with consumer products over the past 30 years.
Federal law bars any person from selling products subject to a publicly-announced voluntary recall by a manufacturer or a mandatory recall ordered by the Commission.
To report a dangerous product or a product-related injury go online to www.SaferProducts.gov or call CPSC's Hotline at (800) 638-2772 or teletypewriter at (301) 595-7054 for the hearing impaired. Consumers can obtain news release and recall information at www.cpsc.gov, on Twitter @OnSafety or by subscribing to CPSC's free e-mail newsletters.